8 de febrero de 2014

Encuentros

Hay una humilde verdad reflejada
en cada charco
los días de invierno.

Esa tarde llovió en exceso.
Afuera olía a gasolina
y alquitrán.
Me miré en el espejo y supe
que alguien había vuelto.

Si te sobra algo de tiempo,
podríamos echar un trago
y te cuento.

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